martes, 10 de diciembre de 2013

YO SOY ASÍ… se dice por ahí.





Cuantas veces nos hemos visto en la situación de decir: *Yo soy así *No me gusta, es que así soy *Lo siento, soy así, etc. Pero qué se esconde tras esta vaga afirmación? creo que la justificación, me parece que es la mejor manera de evitar el cambio.

Si analizamos por qué somos así encontraremos que en realidad no existe ninguna razón inmutable en particular, sino percepciones, hábitos, creencias, cultura, modelos que tenemos o tuvimos sobre algo que nos llevó a definir una manera en especial de ser.

Asegurar que somos “así” es aceptar que no hay lugar para el cambio, la trascendencia o trasmutación. Somos lo que hemos decido ser, lo que hemos cultivado ser, lo que nos hemos habituado a ser. Partiendo de ese punto, tenemos la perfecta capacidad de ser una persona diferente, usando la decisión, el cultivo y el a ejecutar nuevos hábitos

En ocasiones nos sentamos y pensamos: “Quisiera ser más paciente o más noble o más altruista o más amigable o más social o más versátil” y luego suspiramos pensando en que no tenemos remedio y dejamos el tema por la “paz”. El cuestionamiento es ¿qué se está haciendo para lograr ser como se planea?

Llevar a cabo el cultivo de nuevas maneras de ser que se contraponen a lo que en este momento se es, no indica una tarea sencilla, tampoco rápida y mucho menos conformista… Peso sí POSIBLE y con eso basta para iniciar y perseverar.

No importa si en este momento de tu vida eres flojo, de poca paciencia, apático, enojón…  o lo que sea, puedes cambiarlo!!! Y entonces dejar de ser “ASÍ” como dices que eres. Recordemos que el cambio está presente todo el tiempo, en cada hora, cada minuto, cada segundo. Podemos cambiar si realmente lo queremos y tenemos la disposición y voluntad.

“NO SOMOS DE CIERTA FORMA POR QUE SÍ, SOMOS DE CIERTA FORMA POR ELECCIÓN Y POR COSTUMBRE”

Kisses & Love

Jen. 

jueves, 5 de diciembre de 2013

DE TODOS SABORES Y COLORES



Que súper difícil es comprender que lo que nos ocurre en la vida son sólo eventos diferentes. La mayoría de veces vamos por ahí pensando que esas cosas que catalogamos como malas nos pasan por algún tipo de castigo o algo parecido, cuando quizá nos ha faltado comprender que existen sucesos en nuestra existencia que nos pueden gustar o disgustar pero que son necesarios. En ocasiones catalogamos a la vida como injusta o cruel cuando en realidad no lo es. Lo que nos sucede no es tramado con alevosía y ventaja, es porque todo cambia, nada se queda inmóvil, todo está en movimiento y de este principio se parte para entender que ilusionarnos con una vida exenta de situaciones poco gratas o afortunadas es una pérdida de tiempo.

No se han puesto a pensar qué pasaría si meditáramos sobre el hecho de que los problemas como los llamamos nosotros fueran solo parte de un proceso de nuestra vida, que son necesarios para aprender y avanzar. Qué pasaría si descubriéramos que no es que nos sucedan cosas buenas o malas, sino que simplemente nos pasan cosas de distinto tipo, por diferentes razones, ya sea porque nosotros las provocamos o porque las determinan distintos factores que están fuera de nuestra jurisdicción, como el trafico, el clima, el humor de las personas, etc.  , pero ambas sin ningún poder sobre nosotros.

Posiblemente nos sintiéramos más holgaditos si aceptáramos que todo aquello que nos acontece son momentos, perfectamente superables. Creo que aprender a vivir con todos los colores y sabores de la vida nos da una mayor madurez, una posibilidad de dejar de vivir en las tinieblas, de hacernos cargo de nosotros mismos, de tener el poder de nuestras sensaciones.
Abrir la mente para gritar que pase lo que pase todo son experiencias y aprendizajes y que decidimos no vernos afectados por el ritmo que tiene la vida, que unas veces nos lleva a una lado y otras nos lleva a otro, es verdaderamente liberador.

“Es la manera en la que te enfrentas a la vida lo que marca la diferencia”
¿Cómo saber superar el dolor si no se ha pasado por él?

Kisses & Love

Jen. 

martes, 26 de noviembre de 2013

LA DEPRESIÓN NO ES UNA CUESTIÓN DE TINTES



Sonará algo duro lo que voy a compartir con ustedes pero creo que si abriéramos nuestra mente y observáramos más allá de lo aparente se podrían lograr grandes cambios en uno mismo, cuando así lo queremos. El otro día alguien me dijo: “Me quiero pintar el pelo, luego por eso ando deprimida”. Yo me quedé pensando después de esto e hice un viaje a mi pasado. Yo alguna vez también dije estar deprimida por mi pelo, por un mal corte, por no traerlo pintado, por no tener mis manos arregladas, etc. Y también busqué eliminar esta depresión mediante estos cambios momentáneos, y digo momentáneos porque eso son; son un alivio momentáneo. Tarde que temprano ese tinte, esas uñas se despintarán, y no se puede caer en depresión cada que esto suceda, he aquí el más claro ejemplo de que la depresión necesita ser atacada mediante cambios internos, y que cuando esos cambios logren una armonía, ni la falta de zapatos nuevos podrá desestabilizarte.

Por qué se ha de pretender que un cambio físico logre un cambio interno y emocional, la depresión no es un estado del pelo, de las uñas, del rostro. Es un estado mental, una postura adoptada por diferentes motivos. Es posible que un cambio en el exterior nos inyecte nueva energía y nos alegre, pero creo que muy difícilmente la depresión se combata con esto.

Se requiere un cambio de actitud, una decisión de buscar lo que alimente el espíritu, el alma, de poner cartas sobre el asunto, de querer vivir con plenitud sobre todas las cosas. Ahora entiendo qué tan improbable es que la depresión, un estado que debe tomarse con seriedad para erradicarlo, se alivie con algo tan superficial y poco serio como un tinte.

Lamentablemente y aunque quisiéramos la depresión no puede ser erradicada por medio de cuestiones físicas que estén involucradas con nuestra apariencia. Lo que sucede quizá es que recurrimos a esta aparente solución por evadir una responsabilidad grande e importante como lo es hacerse cargo de nuestro interior.

“Se necesita fortalecer nuestro mundo interior no el exterior. Cuando tú eres fuerte en tu mundo interno, serás fuerte en tu mundo externo”.

Kisses & Love
Jen. 

martes, 19 de noviembre de 2013

PERDER EL EQUILIBRIO ES PARTE DEL EQUILIBRIO




Una frase que puede tener muchos significados. Yo le encontré uno en especial, y lo hice hasta hace poco, porque cuando escuché esta frase en la película “COMER, REZAR Y AMAR”, no la entendí. Y de verdad que he visto la película como unas veinte veces, sí, lo sé, suena loco pero no me enfada.

Comprendí que para tener un equilibrio se necesita de conocimiento, pero estoy hablando de un conocimiento interior, del alma. Un conocimiento de tu persona, de tu esencia. Es desde ahí donde parte el adquirir un equilibrio autentico. Y es aquí donde entra esta frase. ¿Qué necesitamos para adquirir un conocimiento hablando de nuestra persona? Pues experiencias, acontecimientos, vivencias.

Muchas veces nuestras vivencias son dolorosas, no tan gratas, pero indudablemente con mucho material para aprender. Perder el equilibrio es necesario para adquirir nuevos conocimientos, crecer, madurar… y quién sabe si para establecerte un concepto diferente de lo que significa equilibrio para ti. Tenemos la capacidad de reinventarnos constantemente, de mejorar, de superarnos día con día y esto se logra cuando nos atrevemos a vivir la vida con todo y todo, con aquello que nos encanta como con aquello que no nos encanta, sin temor de pasar por algo poco soportable, pues eso precisamente que tememos es lo que más nos puede enseñar sobre nuestras cualidades y fortalezas.

Esta es mi percepción. Si pierdes el equilibrio agradece tu nueva lección, aprende de ella, supérala y crece.

“SE NECESITA PRECISAMENTE PERDEL EL EQUILIBRIO PARA ADQUIRIRLO”

(Ya se dieron cuenta que casi siempre traigo estas botas, es que en verdad las amo, son mis favoritas en todo el mundo)

Kisses & Love
Jen. 

miércoles, 13 de noviembre de 2013

PRESENTE Y FUTURO LES QUIERO DAR UNA OPORTUNIDAD…



Atte. La que quiere dejar el pasado en donde corresponde

¿A veces ustedes no se cansan de cargar el pasado a diario?, aunque sepamos que cargarlo no sirve de nada. Cuántas veces no nos perdemos de disfrutar nuestro presente y forjar un mejor futuro todo por andar cargue y cargue con el bulto del pasado. Que lata es andar para arriba y para abajo con él. Todo cuanto nos rodea tiene una posibilidad de apreciación que la mayoría de las veces dejamos pasar de largo y luego pensamos que las cosas bonitas o extraordinarias suceden rara vez, que son como la flor de noche.

El pasado sólo sirve para aprender, trascender y soltarlo. Recuerda que el presente se convierte rápidamente en pasado, y si vives un presente liberado de lo que has vivido antes que él, un presente fascinante, con tu atención en cada paso que das, en cada color que ves, en cada rayo de sol que te acaricia, en cada árbol que te habla, entonces estás creando un presente, un futuro y un pasado diferente al que has conocido hasta ahora.

Así como he tenido cosas lindas en mi pasado y cosas feitas, también sé que inclusive lo bueno que me ha pasado no tiene que robarme la mayor de mis atenciones, porque mi mayor ocupación quiero que sea mi presente, sentir lo que vivo momento a momento. No tengo la vida comprada y no se cuanto esté aquí, pero hoy he decidido que aunque quiero forjar un futuro espectacular para mí, también quiero que mi presente me llevé a él, y eso lo lograré el día que me ocupe más en actuar en mi aquí y ahora. Qué importa si he sido testaruda, terca, incoherente, floja, impertinente, sé que hoy puedo ser diferente y escribir una nueva historia.


“No me importa mirar sobre mi hombro para ver cómo estuvo el trayecto tras de mí, me importa cómo construir el que está delante de mi”

Kisse & Love

Jen. 

lunes, 4 de noviembre de 2013

MI LIBRO, YO Y... EL DEL METRO.



Comenzaré con un extracto de un libro que llegó a mis manos en el momento adecuado.

“Siempre había pensado que todas esas personas que veía en el metro leyendo libros con títulos *El poder del pensamiento positivo* eran tipos desesperado por hallar alguna medicina que les devolviera al buen camino. Ahora me daba cuenta de que quienes se ocupaban de consolidarse a sí mismos eran los más fuertes, y que sólo a través de la autosuperación se podía esperar que otros mejoraran también”.

Libro: “EL MONJE QUE VENDIÓ SU FERRARI”

Me llamó mucho la atención que lo que dice es cierto, incluso a muchas personas que comienzan a leer estos libros les da pena… Pena, ¿Lo pueden creer? (admito que alguna vez yo sentí lo mismo, ja y ahora tengo publicado un libro motivacional) Que locochon no???

Comprendí algo. Mientas algunos te señalan o critica o cuestionan sobre este tipo de lectura, pierden el tiempo, desperdician energía que podrían estar concentrado en ellos mismos. Mientras el observador del metro cree que él no necesita de eso y que el que está en frente tiene problemas serios, (cómo si no fuera serio el mal hábito de criticar), el observado aprovecha su tiempo y lo invierte para su mejoría, avance, su autodominio…

Así que si de repente te da penita que vean que lees esos libros, o investigas sobre estos temas, olvídate de eso!!!! Y atrévete a levantar aún más tu libro motivacional.

Kisses & Love
Jen.

viernes, 1 de noviembre de 2013

TODO PASA… Y LO QUE PASA ES ÚNICO E IRREPETIBLE.


Voy abrir este post con una anécdota. Ya ven que en mi face les presenté mi diploma por una charla motivacional y sobre el gusto de escribir que impartí a unos chavos de una prepa. 

Pues bien, cuando acepté dar esta platica lo hice sin pesarlo antes, una verdadera novedad en mí, porque todo lo quiero pensar, de hecho no se en que momento deje de aventurarme tanto y de manera espontánea. Bueno, el punto es que no sé por qué ni si quiera lo medité, dije “Si”, cuando llegó el día y entré a la escuela, y más cuando estaba entrando en la biblioteca me puse súper nerviosa, como siempre, me empezaron a temblar las manos y la voz se me cortaba… de risa!!!
Pero cuando comencé la plática todo aquel nervio y tembladera se fueron, se esfumaron. Pasé dos horas tan pero tan gusto, disfrutando de aquella platica, el tiempo se fue como el agua. Y con esta experiencia me di cuenta de una cosa.

Hay que disfrutar de cualquier experiencia y sensación que tengamos porque es única e irrepetible. Posiblemente me vuelva a pasar que me ponga nerviosa, pero no será igual, la sensación cambiará, cada vez que me pongo nerviosa es diferente, mi dialogo mental para tranquilizarme también lo es. Y aunque uno quiera y tenga como objetivo cambiar para bien, como yo el hecho querer dejar de ponerme tan nerviosa, creo que es importante no reclamarnos, presionarnos, frustrarnos por sentir lo que sentimos, la habilidad de afrontar las experiencias de una manera más placentera se manifiesta con el tiempo y la práctica.

Mientras vamos directo al cambio, podemos disfrutar de lo que nos acontece, de las sensaciones que tenemos, porque son los recuerdos que nos quedarán de la transformación que nos atrevimos a emprender, de lo que decidimos cultivar para progresar.

Kisses & Love
Jen.



lunes, 28 de octubre de 2013

NUNCA SERÉ DEMASIADO GRANDE COMO PARA DEJAR DE DIVERTIRME.

 


No les ha pasado que a veces se quedan mirando maravillados a los niños que juegan en el parque bien divertidos ellos, o que ven a un niñito enseñándose andar en patines y que lo ves como pierde el equilibrio o se las ve negras para frenar sus patines. O no falta la niña que la bici se le va de un lado a otro porque no la puede controlar muy bien, como cuando nos pasaba a nosotros. O que están un par de hermanitos tratando de buscarle figuras a las nubes. Yo una vez cuando iba con mi hermana y papa en el auto vi una nube con una forma de mujer levantándose de su cama y gritando… aaaaa y un despertador estaba al lado, aún tengo esa imagen congelada en mi mente, y cada que me acuerdo me da risa.

Cuando yo veo a esos niños me da nostalgia… pero no del pasado, me da nostalgia que ya no lo haga, que ya no busque nuevas cosas para divertirme como antes, que porque según esto “ya soy grande”, dejé atrás lo que me llenaba de alegría. Aunque sea una adulta quién dijo que no puedo divertirme como niña, que no puedo hacer lo que hacía de niña, es cierto que las prioridades cambian y que los enfoques también, pero regresar menudo a mis diez años creo que sería sensacional y muy pero muy reconfortante.

A mí alrededor escucho decir que “uno ya está grande para andar con esas cosas”, pero me rehúso a creer esto. Nunca seré demasiado grande para dejar de divertirme como cuando niña. Ya no quiero dejar arrumbada la bici, los patines, los juegos de mano, brincar a la soga, juagar resorte, brincar en el charco que se hace en la esquina de la casa, y ahora mejor porque nadie me regaña por hacerlo, ver figuras en el cielo. Una vez que le dije a un amigo que veía un cocodrilo en las nubes me dijo: “¿estás fumada?” y claro que la siguiente semana fui el bufón de mis amigos por lo que hice. Y ese cocodrilo fue el último que vi arriba, quizá por la burla que me hicieron. Ahora pensándolo detenidamente, nunca he visto a un niño buscar figuras porque esté fumado. Yo permití… SÍ, PERMITÍ que el temor a la burla y a lo que dijeran los demás me alejara de divertir a mi niña que llevo dentro.

Ya no quiero sólo sentarme a ser un observador de las alegrías que se viven de pequeño, quiero vivirlas de nuevo, realmente hacerlo. Si las personas que me rodean se les hace estúpido, tonto, de niñitos, sin sentido que en ocasiones regrese a mi niñez es su percepción, no la mía, y lo más importante, con quien quiero estar bien es con la pequeña Jeny que siempre anda brincando y chacoteando dentro de mí.

Kisses & Love

Jen.

miércoles, 23 de octubre de 2013

TE DIGO UN SECRETO, NO SON DEFECTOS…

                                



Son diferencias, eso es lo que existe en las personas. En este punto de mi vida creo que se nos ha hecho un hábito pensar y creer que las personas tienen defectos. Está vez voy hablar desde el punto de vista físico, porque también existen los “defectos internos” que de igual manera no san más que diferencias.

El caso es que esas cosas físicas que criticamos o señalamos de los demás creyendo que son defectos NO LO SON, el problema es que hemos hecho un estereotipo de lo hermoso o perfecto gracias a lo que vemos en películas, revistas, televisión, etc. Nos basamos en lo que se nos muestra como excelencia para determinar qué tan fea o bonita es una persona. El punto más alto de la escala suele ser el estereotipo impuesto, y de ahí para abajo encasillamos a las personas como “no está tan bonita” “esta medio bonita” “esta rarita” etc, etc. Todo esto llega a afectarnos en determinada ocasión, como cuando te detienes a estar con alguien por algo físico que no crees que sea atractivo, si te llama la atención un chico o una chica pero la nariz no te termina de agradar porque no es como lo que se cree perfecto, llegas a privarte de la oportunidad de estar con esa persona que quizá te complemente de una manera increíble.

Esas cuestiones físicas que van en contra de la limitada creencia de la perfección son sólo diferencias, es la variedad humana que tenemos a nuestro alrededor. Si la idea que nos trasmiten de lo que es hermoso fuera un hombre con una enorme nariz, los hombres con narices pequeñas serían los “feos”.
Y esto llega a afectarnos también con respecto a lo que pensamos de nuestra apariencia. Cuando criticamos nuestros “defectos” estamos haciéndolo con una comparativa de por medio, no podríamos decir que algo no nos gusta de nosotros si no lo comparáramos con algo, con algo que según esto es lo bonito o mejor. Tenemos tan metidos en la cabeza algunos estereotipos que nos amedrentamos a nosotros mismos continuamente y sin piedad.

Cuando entendamos que lo que existe es simple variedad, diferencias que no definen la calidad humana de cada uno, las oportunidades de aceptar a otros y a nosotros mismos serán inmensas.


Kisses & Love
Jen.

viernes, 18 de octubre de 2013

¿REALMENTE SE VIVIR FELIZ?



A veces sentimos una autentica frustración cuando de pronto un día nos preguntamos ¿Soy feliz realmente? y descubrimos que no sabemos contestar esa pregunta, o en el peor de los casos que no sabemos si nuestra respuesta es en verdad sincera.

Yo también he sentido muchas veces que miento o que simplemente no se responderme, pero es porque estamos acostumbrados en basar la felicidad en una vida sin problemas, sin aprietos, sin errores, inclusive sin esfuerzos.
Yo misma he buscado que mi vida sea perfecta, que sea libre de todo problema, y encontré que estaba equivocada. No puedo pretender vivir así, esto es ¡descabellado! La felicidad es una simple elección. No proveniente de ningún factor material o externo. Proviene de mí, emana de mi elección por sentirla, por vivirla, por gozarla. Puedo hacer que aparezca y desaparezca a mi antojo, depende de mí y sólo de mí.

La felicidad jamás será la ausencia de los problemas, es más bien un acto de amor propio, un deber hacia nosotros mismos, sin reglas ni condiciones. La clave de poder expresar, abrigar, sentir la felicidad es que entendamos que esta no es el síntoma o el resultado de una vida sin problemas. Para ser feliz hay que atrevernos, hay que ser osados, hay que valorarnos, hay que sentirnos grandiosos.

Esto es lo que la felicidad representa para Matthieu Ricard, considerado uno de los hombres más felices del mundo.


La felicidad es tan importante que determina la calidad de cada instante de la vida. No es meramente una sensación de placer, sino una sensación profunda de serenidad y realización, un estado que impregna y subyace a todos los estados emocionales y a todas las alegrías y penas que se atraviesan en el camino"

Así que ya sabes…
¿QUIERES SER FELIZ? Pues atrévete a serlo, así de fácil.

Kisses & Love

Jen. 

lunes, 14 de octubre de 2013

¿POR QUÉ NO NOS ECHAMOS PORRAS COMO LO HACEMOS CON OTROS?




Este fin de semana que pasó me di cuenta de una cosa que hacemos muchos de nosotros y que antes no lo había visto. Es de esas veces que te cae el veinte de algo que estuvo ahí siempre, y que quizá te das cuenta de ello cuando estás en un punto en el que buscas respuestas a preguntas que no has podido contestar. Para no hacer el cuento largo, ahora que fue le partido de México y la pelea de Márquez encontré a muchos seguidores apasionados, entregando el corazón y el apoyo incondicional a sus “gallos”, enojándose cuando se hacía una injusticia dentro de la cancha o el ring, exigiendo a voz alzada un buen desempeño a los protagonistas de esa noche. Vivían un momento apasionante y cargado de energía que les regalaban sin ningún reproche o enojo. 

Pero… ¿Qué sucede cuando se trata de nosotros, cuando se trata de nuestras travesías, emprendimientos… nuestras “cosas importantes”?, honestamente no somos igual de entregados, apasionados, efusivos y exigentes con nosotros mismos. Y me pregunto con verdadera sorpresa y espanto Por qué??????? ¿Por qué no somos en nuestra propia vida como lo somos detrás de un televisor o en las gradas de una cancha? ¿Por qué nos cuesta tanto trabajo tomar tan enserio nuestros retos o compromisos como lo hacemos con un equipo? Inclusive con nuestros amigos, tendemos a tratar de animarlos todo el tiempo, pero por lo regular somos incapaces de hacerlo para nosotros mismos.

Y no es que esté mal que tengamos gusto por apoyar a equipos o personas que representan a nuestro país, pero, qué tan continuamente nos consideramos héroes de nuestras propias vidas así como se consideran héroes a los futbolistas, qué tan seguido nos echamos porras como lo hacemos al ver a un Márquez o a una selección. No estaría mal también considerarnos ídolos de nuestra vida.

Quizá si imprimiéramos el mismo empeño, coraje y nos echáramos las mismas porras a lo que nos decidimos a emprender podríamos lograr grandes y mejores resultados de los que hasta ahora hemos tenido.

Kisses & Love
Jen. 

miércoles, 9 de octubre de 2013

TÚ TAMBIÉN TIENES MOMENTOS EXTRAORDINARIOS






Quizá muchas veces estamos demasiado ocupados para prestar atención a cosas que a simple vista parecen pequeñas o insignificantes y que en realidad tiene un tremendo valor personal.  
En una ocasión bajando de mi cuarto a la cocina, me topé con un visitante poco común y bastante inmóvil. Cuando me acerque a ver la pequeña mancha que había en un escalón vi como un palito... ¡Sí un palito!, algo no andaba bien pues no tenía forma, el color obscuro de las escaleras impedía que me diera cuenta que tenía en frente de mi un colibrí. Inmediatamente me acerqué y lo tomé delicadamente, lo primero que pensé es que mi perra lo había lastimado, pues parecía que tenía afición por perseguir a los pajaritos y chuparlos, “algo parecido a silvestre”. Al tratar de inspeccionarlo voló de mi mano y quedó prendido de las cortinas del comedor, por suerte no estaba lastimado ni chupado, pero me pude dar cuenta que no volaba como normalmente lo hacía un colibrí, así que lo tomé de nuevo entre mis manos y le llamé a mi papa. Él me dijo que no lo dejara volar fuera de la casa porque las aves de noche no ven y corría peligro, y respecto a que no volaba como acostumbran hacerlo, me sugirió que le acercara agua con azúcar. Seguí las indicaciones al pie de la letra, y para mi sorpresa el realmente tomaba del agua... fue asombroso ver como lo hacía paradito en la orilla de una taza, muy bien portadito sin volar. Ahora faltaba resolver el hecho de que no lo podía dejar libre. Tomé una caja de zapatos, le puse una pequeña toalla en el fondo, sobre de ella acomodé un pequeño molde con agua y azúcar, me subí a mi cuarto, dejé la caja en el buró que está a un costado de mi cama y puse al colibrí adentro de ella. El quietecito sólo se limitó a subirse al borde del molde, como lo había hecho con la taza, y ahí se quedó quieto. Cerré mi cuarto y me dispuse a dormir. La verdad es que no pude hacerlo, me despertaba continuamente para saber si él estaba bien y si seguía vivo.A la mañana siguiente me desperté y rectifique que siguiera con vida, para mi tranquilidad así era. Lo tomé en mis manos, le agradecí por visitarme y lo lleve a la terraza, en donde le di un beso y lo deje libre. Ahora si volaba con la rapidez con la que lo hacen.Recapitulando los hechos, me di cuenta que era tremendamente afortunada. Yo había tenido la fortuna de tener uno de esos animalitos en mis manos, esos que dicen que es difícil de tocar ¡Yo tuve el privilegio de tenerlo en mi manos y que durmiera en mi cuarto! 

Con esto quiero decir que  me di cuenta que en nuestra vida hay momentos extraordinarios, aunque a simple vista sean ordinarios no lo son. A veces por las preocupaciones, los enojos, el estrés y muchas cosas más dejamos de maravillarnos del mudo que nos rodea, Paulo Cohelo nos deja una excelente reflexión en su libro “El Alquimista”, podemos tener objetivos que nos demanden atención pero eso no implica que dejemos de observar lo hermoso que nos abraza día con día.Esos momentos nos hacen creer de cierta manera en que las cosas buenas nos pasan a cada instante, sólo que debemos saber apreciarlas, abrir bien los ojos a lo hermoso, enigmático, sorpresivo e inesperado que nos sucede. 

Estoy segura de que tú tienes tus momentos EXTRAORNIDARIOS todos los días.Esos momentos nos hacen creer de cierta manera en que las cosas buenas nos pasan a cada instante, sólo que debemos saber apreciarlas, abrir bien los ojos a lo hermoso, enigmático, sorpresivo e inesperado que nos sucede. 
kisses & love
Jen.