Mostrando entradas con la etiqueta energía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta energía. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de noviembre de 2013

PRESENTE Y FUTURO LES QUIERO DAR UNA OPORTUNIDAD…



Atte. La que quiere dejar el pasado en donde corresponde

¿A veces ustedes no se cansan de cargar el pasado a diario?, aunque sepamos que cargarlo no sirve de nada. Cuántas veces no nos perdemos de disfrutar nuestro presente y forjar un mejor futuro todo por andar cargue y cargue con el bulto del pasado. Que lata es andar para arriba y para abajo con él. Todo cuanto nos rodea tiene una posibilidad de apreciación que la mayoría de las veces dejamos pasar de largo y luego pensamos que las cosas bonitas o extraordinarias suceden rara vez, que son como la flor de noche.

El pasado sólo sirve para aprender, trascender y soltarlo. Recuerda que el presente se convierte rápidamente en pasado, y si vives un presente liberado de lo que has vivido antes que él, un presente fascinante, con tu atención en cada paso que das, en cada color que ves, en cada rayo de sol que te acaricia, en cada árbol que te habla, entonces estás creando un presente, un futuro y un pasado diferente al que has conocido hasta ahora.

Así como he tenido cosas lindas en mi pasado y cosas feitas, también sé que inclusive lo bueno que me ha pasado no tiene que robarme la mayor de mis atenciones, porque mi mayor ocupación quiero que sea mi presente, sentir lo que vivo momento a momento. No tengo la vida comprada y no se cuanto esté aquí, pero hoy he decidido que aunque quiero forjar un futuro espectacular para mí, también quiero que mi presente me llevé a él, y eso lo lograré el día que me ocupe más en actuar en mi aquí y ahora. Qué importa si he sido testaruda, terca, incoherente, floja, impertinente, sé que hoy puedo ser diferente y escribir una nueva historia.


“No me importa mirar sobre mi hombro para ver cómo estuvo el trayecto tras de mí, me importa cómo construir el que está delante de mi”

Kisse & Love

Jen. 

miércoles, 9 de octubre de 2013

TÚ TAMBIÉN TIENES MOMENTOS EXTRAORDINARIOS






Quizá muchas veces estamos demasiado ocupados para prestar atención a cosas que a simple vista parecen pequeñas o insignificantes y que en realidad tiene un tremendo valor personal.  
En una ocasión bajando de mi cuarto a la cocina, me topé con un visitante poco común y bastante inmóvil. Cuando me acerque a ver la pequeña mancha que había en un escalón vi como un palito... ¡Sí un palito!, algo no andaba bien pues no tenía forma, el color obscuro de las escaleras impedía que me diera cuenta que tenía en frente de mi un colibrí. Inmediatamente me acerqué y lo tomé delicadamente, lo primero que pensé es que mi perra lo había lastimado, pues parecía que tenía afición por perseguir a los pajaritos y chuparlos, “algo parecido a silvestre”. Al tratar de inspeccionarlo voló de mi mano y quedó prendido de las cortinas del comedor, por suerte no estaba lastimado ni chupado, pero me pude dar cuenta que no volaba como normalmente lo hacía un colibrí, así que lo tomé de nuevo entre mis manos y le llamé a mi papa. Él me dijo que no lo dejara volar fuera de la casa porque las aves de noche no ven y corría peligro, y respecto a que no volaba como acostumbran hacerlo, me sugirió que le acercara agua con azúcar. Seguí las indicaciones al pie de la letra, y para mi sorpresa el realmente tomaba del agua... fue asombroso ver como lo hacía paradito en la orilla de una taza, muy bien portadito sin volar. Ahora faltaba resolver el hecho de que no lo podía dejar libre. Tomé una caja de zapatos, le puse una pequeña toalla en el fondo, sobre de ella acomodé un pequeño molde con agua y azúcar, me subí a mi cuarto, dejé la caja en el buró que está a un costado de mi cama y puse al colibrí adentro de ella. El quietecito sólo se limitó a subirse al borde del molde, como lo había hecho con la taza, y ahí se quedó quieto. Cerré mi cuarto y me dispuse a dormir. La verdad es que no pude hacerlo, me despertaba continuamente para saber si él estaba bien y si seguía vivo.A la mañana siguiente me desperté y rectifique que siguiera con vida, para mi tranquilidad así era. Lo tomé en mis manos, le agradecí por visitarme y lo lleve a la terraza, en donde le di un beso y lo deje libre. Ahora si volaba con la rapidez con la que lo hacen.Recapitulando los hechos, me di cuenta que era tremendamente afortunada. Yo había tenido la fortuna de tener uno de esos animalitos en mis manos, esos que dicen que es difícil de tocar ¡Yo tuve el privilegio de tenerlo en mi manos y que durmiera en mi cuarto! 

Con esto quiero decir que  me di cuenta que en nuestra vida hay momentos extraordinarios, aunque a simple vista sean ordinarios no lo son. A veces por las preocupaciones, los enojos, el estrés y muchas cosas más dejamos de maravillarnos del mudo que nos rodea, Paulo Cohelo nos deja una excelente reflexión en su libro “El Alquimista”, podemos tener objetivos que nos demanden atención pero eso no implica que dejemos de observar lo hermoso que nos abraza día con día.Esos momentos nos hacen creer de cierta manera en que las cosas buenas nos pasan a cada instante, sólo que debemos saber apreciarlas, abrir bien los ojos a lo hermoso, enigmático, sorpresivo e inesperado que nos sucede. 

Estoy segura de que tú tienes tus momentos EXTRAORNIDARIOS todos los días.Esos momentos nos hacen creer de cierta manera en que las cosas buenas nos pasan a cada instante, sólo que debemos saber apreciarlas, abrir bien los ojos a lo hermoso, enigmático, sorpresivo e inesperado que nos sucede. 
kisses & love
Jen.